El pragmatismo

William James

Portada de El pragmatismo

«La verdad es lo que funciona». Publicado en 1907, Pragmatismo: Un nuevo nombre para algunos antiguos modos de pensar es la obra fundamental en la que William James sacudió los cimientos de la filosofía occidental al proponer una forma radicalmente distinta de entender el conocimiento, la verdad y la vida. Cansado de los debates estériles entre el racionalismo abstracto y el empirismo frío, James presenta una alternativa revolucionaria: el valor de cualquier teoría o creencia no radica en su origen metafísico, sino en sus consecuencias prácticas y vitales. Para el pragmatismo, las ideas no son meras copias de la realidad, sino herramientas diseñadas para ayudarnos a navegar el mundo y transformar nuestra experiencia. Con un estilo accesible, enérgico y alejado de la jerga académica tradicional, este libro aborda dilemas eternos —como el libre albedrío, la religión y la moral— bajo una nueva luz: ¿qué diferencia real supone para nuestras vidas que una idea sea verdadera? Pragmatismo no es solo una corriente filosófica; es una invitación a la acción, un mapa de navegación para un universo plural y en constante cambio, y un recordatorio de que nuestras creencias tienen el poder de moldear el porvenir.

Leer El pragmatismo en Inmersia

Capítulo 1

DEDICATORIA DEL AUTOR

A la memoria de John Stuart Mill, de quien primero aprendí la amplitud pragmática de la mente y al que me gusta imaginar como guía nuestro si viviera hoy.

William James

PREFACIO

Las conferencias que van a continuación se pronunciaron en el Lowell Institute, de Boston, en noviembre y diciembre de 1906, y en enero de 1907, en la Columbia University, de Nueva York. Se imprimen como se pronunciaron, sin notas ni ampliaciones. El llamado movimiento pragmatista -no me gusta el nombre, pero es ya tarde para cambiarlo- parece haber surgido de pronto y sin saber cómo. Varias tendencias, que han existido siempre en filosofía, llegaron a ser conscientes a la vez de su existencia colectiva y de su misión conjunta, y ocurrió esto en tantos países y desde tan diferentes puntos de vista que resultaron conclusiones incongruentes. He intentado unificar el cuadro según se presenta a mi vista, a grandes trazos y evitando las controversias de escasa importancia. Creo que se habrian evitado muchas fútiles controversias, si nuestros críticos hubieran esperado a que nuestro mensaje estuviera lanzado.

Si interesa a algún lector de mis conferencias el tema fundamental, éste, indudablemente deseará profundizar más. Le doy, con este fin, algunas referencias.

En América son básicos los Studies in Logical Theory, de John Dewey. Léanse también de este autor sus artículos en la Philosophical Review, vol. XV, págs. 113 y 465; en Mind, vol. XV, pág. 293, Y en el Journal of Philosophy, vol. IV, pág. 197.

No obstante, lo mejor para empezar, serían los Studies in Humanism, de F.C.S. Schiller, especialmente los ensayos I, V, VI, VII, XVIII y XIX. En sus notas existen referencias a sus ensayos previos y, en general, a la literatura polémica del tema.

Léanse, además, Le Rationnel, de J. Milhaud, 1898, y artículos de Le Roi en la Revue de Métaphysique, vols. 7, 8, 9. También los artículos de Blondel y de Sailly en los Annales de Philosophie Chrétienne, 4a. serie, vols. 2 y 3. Papini anuncia un libro sobre el pragmatismo, en francés.

Con el objeto de evitar confusiones, debo decir que no existe conexión lógica entre pragmatismo, tal como yo lo entiendo, y una doctrina que he expuesto recientemente como empirismo radical, la cual posee fundamentos propios. Cabe rechazar esta última y, sin embargo, ser pragmatista.

Harvard University, abril de 1907.